lunes, 1 de febrero de 2016

Si tiemblo, que no sea de miedo....



            - ¡Necesito tiempo para pensar!, fue lo último que escuchó antes del portazo y del dolor punzante en su costado que marcaba el inicio de un silencio, de una tempestad muda que aventuraba soledad profunda y el aliento de su propia muerte.
            Siempre temió el momento de la partida, de hecho pensó tantas veces en qué decir que ahora estaba muda ante el mundo en un temblor gélido del que sabe que el mundo se paró al decir adiós.
            Nunca fue un mal hombre y siempre la amó….¡aunque su dichoso carácter!…..


            ¡Yo te amo y no voy a dejarte nunca, pero antes te mato!, exclamó en el instante estallarle aquella primera bofetada en la cara que la lanzó contra el infierno lejano del frío suelo.
            ¡No es malo señores agentes!, ¡me ama como nadie me amó en la vida!, ¡soy yo que le pongo nervioso!. La cara de tristeza de los agentes de policía era inmensa ante la irracionalidad de un amor bastardo,  donde hasta los besos tienen miedo y temor.
            ¡Buscaré ayuda!, ¡te amo tanto que no puedo resistir que te mire otro hombre o incluso que les hables!, ¡sabes que daría la vida por ti pero antes de que me dejes te mato y luego me suicido yo!........
             Ella no supo nunca por qué calló ante el estruendo de la primera vez, de los instantes en los que sintió que se ahogaba o cuando sus dedos enfurecidos agarraban su garganta hasta el penúltimo aliento donde la vida casi escapa por tus labios.
              El amor fue su peor amigo, el veneno que entró en su corazón para dejar de ser persona, la hizo vivir con desprecio cada segundo, cada suspiro y cada amanecer. Olvidó que amar no es dolor y que un hombre nunca te ama si te maltrata.
              Nadie pudo ayudarla. La mentira voló hasta cada uno de sus cabellos, llenando su mirada de lágrimas y su cuerpo de rosas moradas, que la perdieron en el laberinto de la esclavitud de las emociones cuando no son verdaderas.
            Nunca dejó de pensar en cada instante en que buscó un rincón para evitar sus patadas, en cada gota de sangre o en el pánico de un hombre que usaba sus manos para castigar y no para acariciar. Ella perdió su vida en alguna sombría esquina……..
               Y ahora toca la punzada en el costado mientras rueda por la escalera. Mira al vacío y siente la humedad viscosa de su sangre luchando a borbotones por salir de su alma. Él se arrodilla ante ella con aquel cuchillo en la mano y acierta a decir lo último que escuchará mientras ella se desvanece.
            ¡Ojalá así comprendas lo que te amo!...... 

            Ella dejó de sentir miedo, dejó de llorar y lentamente dejó de respirar……..

           Dedicado a todas las mujeres y hombres que sufren, tiemblan y mueren por algo que nunca fue amor. 
    
            Hagamos la lucha visible. Por favor, comparte. Gracias.
 

4 comentarios:

  1. Terrible y real. Gracias mil Ismael Dorado por tu sinceridad en textos que derrochan humanidad y emociones.

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    1. Mi querida Selena, hablar de emociones, de miedo, de horror siempre es difícil, pero por justicia hacia el sufrimiento lo hice así. El mayor de los abrazos y gracias por seguir el blog

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  2. Respuestas
    1. Gracias de todo corazón Andrés. Fuerte y real como el sufrimiento muchas veces callado de las víctimas. El corazón a veces te pide retratar la vida como es y mostrar las emociones con toda su crudeza. Un abrazo fuerte

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